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miércoles, febrero 21, 2007

Looking for the future


La predicción del futuro siempre es una tentación. Sin embargo, las posibilidades de equivocarse no son menores. Intentando alejarse de cualquier aseveración premonitoria, a continuación se describen algunas tendencias que vislumbran parte del desarrollo tecnológico actual, que permitirían plantear -a modo de hipótesis- algunas prospectivas venideras en el mundo de las tecnologías.

Es posible suponer que en el futuro próximo seguirá aumentando la comunicación y la integración entre las tecnologías. Esto se resumen en dos palabras claves: interoperatibilidad y convergencia. Cada vez más sistemas se diseñan para ser capaces de interpretar a otros sistemas. Al mismo tiempo, parece claro el hecho de que los dispositivos continuarán en su tendencia de concentrar una serie de funciones y servicios a través de plataformas con un enfoque que podría etiquetarse como multi-task.

Junto con el aumento en la capacidad de los procesadores (Ley Moore) se sigue identificando una clara tendencia a la baja de los precios en periodos de tiempos cada vez más estrechos. Es decir, la orientación del mercado tecnológico continua siendo ofrecer más (capacidad) por menos (costo).

Acorde con lo anterior, es clara la tendencia en los últimos años, del aumento en la capacidad de conectividad (Broadband) en tarifas cada vez más reducidas. Esta tendencia se identifica tanto en la conectividad con y sin cables. Incluso en varias ciudades ya hay conexión wi-fi accesible para los ciudadanos. A este incremento en la calidad de la conexión se suma la posibilidad de contar con dispositivos de uso personal que puedan ser fácilmente transportables de un lugar a otro y que también cuenten con la posibilidad de acceder a Internet. Esto se resume en dos palabras: ubicuidad y movilidad. Al combinar estos dos conceptos se da por resultado una red omnipresente o lo que algunos llaman Omninet.

Otras tendencias interesantes se identifican en la apertura de la anhelada realidad en tres dimensiones. El éxito de plataformas Web en 3D con posibilidades de inmersión permiten suponer que la irrupción de una telefonía móvil de cuarta generación (4G) cuya arquitectura estará orientada a ofrecer contenidos en 3D ofrecerán atractivas posibilidades de inmersión y virtualidad además de movilidad.

Igualmente interesante pare el desarrollo de lenguajes de programación y arquitecturas preactivas capaces de predecir y aprender de las conductas del usuario. Aquí destacan exploraciones como las que desarrolla Intel. En esta línea, nuevas formas de programar presagian un proceso más eficiente (y con menos bugs) durante el proceso de creación de software, llámese programación ligera o programación intencional (esta última basada en la automatización, mejor manipulación del código y centrado en atender las intenciones del usuario final) [NYT].

En el futuro inmediato pareciera que todos los ojos están puestos en la factibilidad de una Web 3.0 (o la tercera versión de Internet) con un enfoque Semántico. Es decir, máquinas que hablan entre sí, haciendo de la red una gran biblioteca inteligente o bien un sistema operativo distribuido, donde los usuarios programan el comportamiento de los diferentes flujos de datos, convirtiendo a Internet en un sistema neuronal, capaz de entenderse a sí mismo (Martuselli, AMIPICI).

Detrás de todo esto hay un fascinante rango de variación, mutación y mejora. Sin duda que la tecnología de punta que impulsa a todas las demás, y que se potencia cuando se integra con otras, es la del cerebro humano. Hasta la fecha la única capaz de superar la implacable “obsolescencia planificada” del mercado.

Link recomendado:
Ray Kurzweil (sitio)

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